Historias de Arte en Podcast

VERMEER, SU JOVEN DE LA PERLA Y NOSOTRAS

April 09, 2021 Season 2 Episode 11
Historias de Arte en Podcast
VERMEER, SU JOVEN DE LA PERLA Y NOSOTRAS
Show Notes Transcript

No sabemos siquiera quién es pero como que nos embruja y no la podemos dejar de ver. Y es que es tan bonita! Con sus ojos claros y labios apenas separados como si quisiera decir algo. Con un turbante de tela amarilla y azul y en la oreja izquierda, una enorme perla. 

Esta historia se la dedicamos a La Joven de la Perla, la pintura de Jan Vermeer. 

Vermeer pintó La Joven de la Perla alrededor de 1665, al óleo sobre un lienzo de 45.5 x 39 cm. De acuerdo con el museo donde se encuentra, el Royal Picture Gallery Mauritshuis en La Haya, Holanda, la obra no es un retrato particular sino un tronie o cabeza que  es como se llaman las representaciones de los diferentes tipos de personajes.  Por ejemplo el guapo, la vieja, o en el caso de esta pintura 'la joven exótica' que lleva un turbante en la cabeza y sobre todo una perla exageradamente grande en la oreja.  Las jóvenes holandesas de su época no se vestían de ese modo; el turbante y la perla nos refieren a lugares lejanos. 

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Bibliografía del episodio:

Cascone, Sarah. (2020). Art News: Art World. “The ‘Girl With the Pearl Earring’ Originally Had Eyelashes, Researchers Discover in a Series of New Revelations About Vermeer’s Masterpiece.” [Internet] Accesible en https://news.artnet.com/art-world/girl-with-the-pearl-earring-eyelashes-1847367 [22 de marzo de 2021]

Howard, Helen. (2002-2021). “Vermeer’s palette”. The National Gallery. [Internet] Accesible enhttps://www.nationalgallery.org.uk/research/about-research/the-meaning-of-making/vermeer-and-technique/vermeers-palette [21 de marzo de 2021]

Janson, Jonathan. (2002-2021). [Internet] Accesible en http://www.essentialvermeer.com/ [21 de marzo de 2021]

Mauritshuis. “Girl with a Pearl Earring.” [Internet] Accesible en https://www.mauritshuis.nl/en/explore/the-collection/artworks/girl-with-a-pearl-earring-670/detailgegevens/ [14 de marzo de 2021]

Rijksmuseum. “The Milkmaid.” [Internet] Accesible en http://hdl.handle.net/10934/RM0001.COLLECT.6417 [13 de marzo de 2021]

The Frick Collection. “Johannes Vermeer.” [Internet] Accesible en https://www.frick.org/art/artists/vermeer [13 de marzo de 2021]

The Frick Collection. “Vermeer, Rembrandt, and Hals: Masterpieces of Dutch Painting from the Mauritshuis.” [Internet] Accesible  en https://www.frick.org/exhibitions/past/2013/mauritshuis [13 de marzo de 20]

Vandivere, Abbie. “Girl with a Blog.” (2018) [Internet] Accesible en https://www.mauritshuis.nl/en/explore/restoration-and-research/girl-with-a-blog/ [21 de marzo de 2021]

Wheelock Jr., Arthur K. . Vermeer the Complete Works. New York: Harry N. Abrams, 1997



MARTA 

No sabemos siquiera quién es pero como que nos embruja y no la podemos dejar de ver. Y es que es tan bonita. Con sus ojos claros y labios apenas separados como si quisiera decir algo. Con un turbante de tela amarilla y azul y en la oreja izquierda, una enorme perla. 

NATANYA 

Seguramente ya saben de qué obra de arte estamos hablando, no? Pues SI, la historia de hoy se la dedicamos a la Joven de la Perla, la pintura de Jan Vermeer. 

Pero para Marta y para mí ella es “NUESTRA joven de la perla”. 

Porque fue la elegida cuando necesitábamos una imagen que nos distinguiera al publicar los primeros episodios de Historias de Arte en Podcast. Para nosotras era la imagen perfecta porque todo el mundo la conoce. Además no le importó que le cambiáramos el fondo negro por uno rosa brillante, ni que le pusiéramos un micrófono enfrente. Ella siguió ahí, joven y hermosa, ayudándonos a que ustedes nos pudieran reconocer. 

NATANYA 

Pero llego el momento de decirle gracias y dejarla para que siga acompañando a otro montón de podcasts y a todo tipo de cuentas en las redes sociales. Si, a nuestra joven de la perla le llego la hora de partir. ¡Gracias por presentarnos, por introducirnos a este fascinante mundo del audio y por dejarse usar para que ustedes que nos escuchan nos identificaran y nos asociaran con la historia del arte.

 MARTA 

Y como todo en la vida evoluciona, nuestra imagen también, 

y SI a PARTIR DE HOY TENEMOS NUEVO LOGO, una nueva imagen con la que queremos representar quienes somos y lo que hacemos. ¡Esperamos que les guste tanto como a nosotras!

MARTA

Entonces, que mejor homenaje que dedicarle este episodio a su “Joven de la perla.”

Vermeer pintó La Joven de la Perla alrededor de 1665 al óleo sobre un lienzo de 45.5 x 39 cm. De acuerdo al museo donde está, el Royal Picture Gallery Mauritshuis maurits-haus en La Haya, Holanda, la obra no es un retrato particular sino un tronie (troni) (o cabeza) que  es como se llaman las representaciones de los diferentes tipos de personajes.  Por ejemplo el guapo, la vieja, o en el caso de esta pintura:  la joven exótica que lleva un turbante en la cabeza y sobre todo una perla exageradamente grande en la oreja.  Las jóvenes holandesas de su época no se vestían de ese modo; el turbante y la perla nos refieren a lugares lejanos. 

La ciudad de Delft, en los tiempos de Vermeer era una ciudad rica, por donde pasaban las mercancías que los barcos holandeses traían desde el este y el oeste; y donde además se producían artículos tan variados como cerveza, telas finas, y por supuesto su cerámica pintada. 

Digo por supuesto porque la famosa cerámica de Delft, pintada en sus característico azul todavía se vende y sigue siendo muy conocida. 

NATANYA 

El siglo XVII fue una época de gran prosperidad económica para la nación Holandesa, que independiente de la corona española desde 1648 y dueña indiscutible de las rutas de comercio marítimas de comercio se convirtió en una de las más ricas y poderosas de la Tierra.

Y mientras las provincias del sur (lo que hoy es Bélgica) quedaron bajo dominio de la España católica, la Holanda Calvinista al norte surge como una nación donde el libre comercio crea una economía muy prospera y surge una importante clase media de comerciantes. 

Ellos se convierten en los clientes de una creciente comunidad de artistas que están dispuestos a producir cuadros apropiados para la decoración de las residencias de estos nuevos ricos que comisionan  retratos de familia, paisajes de su pequeño país rodeado de agua, bodegones donde se aprecian los productos traídos de países lejanos y también escenas de genero que muestran la vida cotidiana. 

MARTA 

Uno de los artistas mas apreciados de esta época conocida como El Siglo de Oro Holandés, fue Jan Vermeer. Todo lo que se sabe acerca de este pintor es lo que aparece en los documentos oficiales de la época. Por ejemplo, que en 1632 lo bautizaron Johannes Vermeer en la llamada Iglesia Nueva (que era Iglesia Protestante) en la ciudad de Delft. Que creció en el albergue para viajeros que sus padres tenían en la plaza central, desde donde su padre también se dedicaba al comercio de arte. La siguiente vez que su nombre aparece en los documentos es 21 años después cuando en 1653 se registra como pintor independiente en la compañía de San Lucas. Este era el gremio al que los artistas tenían que pertenecer para ejercer su oficio. También quedó registrado que ese mismo año se convirtió al catolicismo y se casó con Catharina Bolnes (Bolnés), que pertenecía a una familia Católica más acomodada que la suya. 

Después aparecen las fechas de nacimiento de cada uno de sus 14 hijos, así como la temprana muerte de tres de ellos y finalmente, también quedo registrada su propia muerte en 1675 además del inventario de todas sus posesiones. Como ven, no se sabe casi nada de él. 

Su vida es un misterio. Por ejemplo, no sabemos nada pero nada acerca de lo que pasó entre el día en el que lo bautizaron y cuando se reconoció como miembro del gremio de pintores y aunque para ser parte del grupo tuvo que haber completado un entrenamiento de 6 años, no tenemos modo de comprobarlo. Lo que los documentos sí dicen es que a partir de su casamiento, Jan se mudó con su esposa a la casa  de su suegra Maria Tins, quien era una mujer independiente y dueña de tierras que arrendaba y con éstos ingresos ayudaba a mantener a su hija y a su numerosa familia.

Si se están preguntando porqué Vermeer no vivía de sus pinturas les cuento que no tenemos una razón concluyente, pero podemos deducir que tardó mucho tiempo en pintar cada una de sus obras y es posible que esta sea la razón por la que tuvo  algunas dificultades financieras.

El tiempo de producción de una pintura varia muchísimo, un artista normalmente demora entre varios días y un par de meses en terminar una obra.Van Gogh podía hacer una por noche. En el caso de Vermeer se calcula que no pintó mas de dos o tres obras POR AÑO, no hay evidencia de que tuviera ni taller ni  asistentes y su producción total fue de 45 obras de las cuales solo 36 se conocen hoy día.

Aunque su producción haya sido pequeña, Vermeer fue respetado por sus colegas que lo eligieron como jefe del gremio. También debe haber gozado de cierta fama ya que en un par de ocasiones lo visitaron personajes importantes que viajaron desde otras ciudades para conocer su estudio y ver sus obras. Y sobre todo gozó del apoyo de un mecenas: Pieter van Ruijven (Piter fan Roiven) quien adquirió más de la mitad de sus pinturas y también le dejó una cantidad de dinero al morir. 

NATANYA 

La mayoría de las pinturas de género de Vermeer siguen el mismo formato: un cuarto iluminado del lado izquierdo, donde  una mujer  lleva a cabo una acción cotidiana como abrir  una ventana, leer una carta o mirarse en el espejo mientras sostiene un collar de perlas. 

Vermeer es el pintor del silencio y la quietud porque no importa lo que los personajes de sus pinturas estén haciendo lo hacen como su fuera un acto casi reverencial. Este es el caso de La Lechera de 1657 en el Rijksmuseum en Amsterdam, Holanda. El cuadro mide solamente 45 × 41cm pero en él se deja ver todo un mundo. 

La luz de la mañana entra por la ventana iluminando la esquina de un cuarto en el que cada detalle esta obsesivamente representado con asombrosa precisión. De la pared cuelgan una cesta de mimbre y junto a esta una canasta de metal pulido que brilla con la luz que cae sobre ella. En las paredes vemos diminutos desperfectos pintados con precisión fotográfica, por aquí unas manchas, por allá un pequeño agujero. ¡Hasta los clavitos en la pared tienen sus propias sombras! Una criada joven parada frente a una mesa vierte un líquido blanco en un recipiente de barro. Todo es paz y serenidad, luz y silencio excepto por el chorro de leche que parece tan real que nos hace imaginar el ruido que hace al caer. Vermeer pintó la leche con una serie de diminutos puntitos blancos  logrando una sensación de movimiento que es casi mágica.

Tranquila e inmóvil como una estatua la criada lleva un delantal de color azul y una blusa amarilla con mangas verdes que es el resultado de la combinación de los dos colores. El azul y el verde se repiten en telas que cubren la mesa sobre la cual hay una canasta y varios panes tan detalladamente pintados que parecen reales. 

 La lechera está tan concentrada en su tarea que no nota la presencia del espectador. Y nosotros nos sentimos como si estuviésemos viendo una escena privada e importante. 

MARTA 

La mejor manera de describir la sensación lo que producen las obras de Vermeer,  lo dijo alguna vez Arthur Willock,  un experto internacional en el arte de Vermeer. Él explicó que cuando se acerca a una de sus pinturas lo debe hacer de puntitas para no molestar a los personajes que las habitan. 

NATANYA 

La Joven de la perla tiene un formato distinto. Lo único que vemos es a la bella joven que gira la cabeza sobre su hombro izquierdo para encontrar nuestra mirada. Esta pintura es una preciosidad. 

Cada punto de luz, cada sombra están exactamente dónde deben estar. El rostro de la joven resplandece sobre un fondo oscuro. Miren la suavidad de sus mejillas y lo cristalino de sus ojos que de verdad parecen estar viéndonos. Noten la humedad de los labios rojos que apenas se abren como si fuera a decirnos algo. Como dato curioso les cuento que las mujeres de la época se pintaban los labios con cosméticos que se hacían con claveles, cardamomo, o cangrejos hervidos. Pero volviendo a la joven, pongan atención a la maravillosa perla; taaaaannn  perfecta que por un tiempo se creyó había sido pintada con perlas pulverizadas en vez de oleo. Al parecer Vermeer amaba pintar perlas ya que lo hizo en 11 de las 36 obras que se le conocen. Las perlas eran en ese tiempo un importante símbolo de estatus social que en el arte representan la vanidad. Y también al ser blancas y puras, simbolizan la virginidad. 

No existen records de una perla de esa forma y tamaño. Pero aunque existieran, una perla tan valiosa no hubiese sido propiedad del pintor. 

También es interesante mencionar que no sabemos NADA acerca de la modelo que posó para la pintura. Mas aún tampoco tenemos manera de saber hasta qué punto la imagen de la joven haya sido o no una invención del artista. 

MARTA 

Algunos de ustedes al oírnos, tal vez se sorprendan al escuchar que Vermeer pintó otra obra muy parecida a la Joven de la Perla. Se conoce como “Estudio de una Joven”, tiene fecha entre 1665 y 1674 y está en el Museo Metropolitano en N.Y. De dimensiones casi idénticas a la de nuestra joven,  esta también presenta una joven que voltea sobre su hombro izquierdo. También tiene una tela amarilla en la cabeza y la enorme perla en la oreja. Vayan a nuestro sitio web o cuentas en redes sociales para verla. 

NATANYA 

Su descripción suena igual, verdad? Pues no lo es. Porque mientras que la más famosa joven parece estar en movimiento de tal modo que no sabemos si está volteando hacia nosotros o alejándose de nosotros mientras nos mira con ojos coquetos y esos labios rojos se entreabren dejando apenas asomar sus blancos  dientes. La pintura del Met es como si fuera una versión mas simple, menos agraciada, no tiene misterio. Los ojos son menos brillantes, los labios menos rojos y cerrados en un esbozo de sonrisa tímida. Esta joven lleva el cabello negro estirado hacia atrás mientras que la mas famosa tiene el cabello completamente cubierto por la tela azul y amarilla del turbante.  

Es posible que por varios años Vermeer haya vendido sus pinturas por precios altos. Además que al igual que su padre, él también negociaba con las obras de otros artistas, pero más que nada la familia vivía y se beneficiaba de las rentas de su suegra. 

Sin embargo, la Guerra Franco-Holandesa que empezó en 1672 causó que  la familia del pintor perdiera todas sus fuentes de ingreso.

Cuando Vermeer murió en 1675, su esposa escribió que la tan deteriorada salud de su marido había sido causada por el estrés de tener que mantener a su numerosa familia. Los documentos oficiales reportan que fue enterrado en la llamada Iglesia Vieja (la Iglesia Católica) de Delft. También indican que como pago por dos años de deudas, la viuda le dió dos pinturas al panadero de la familia y que el resto de sus posesiones fueron subastadas. Su nombre y sus pinturas,  la mayoría en colecciones privadas,  desaparecieron de la vida pública  por 200 años. 

Durante todo ese tiempo el nombre de Jan Vermeer era solamente conocido por un puñado de expertos que se dedicaron a rastrear las obras que para el siglo XIX  ya estaban en gran demanda. 

En 1881 La Joven de la Perla se vendió por 2 guilders (más 30 centavos de comisión), una cantidad ridículamente baja en esa época. Es como si hoy se vendiera por unos pocos dólares. Esto no fue casualidad sino el resultado de un plan entre las dos únicas personas que en ese momento reconocieron la pintura, que estaba sucia y en condiciones deplorables, como una de las del maestro. 

Estos dos expertos coleccionistas de La Haya, Victor de Stuers y Arnoldus des Tombe decidieron no pelear por la obra pues esto llamaría la atención de otros compradores que podrían incrementar su precio, o peor aún, correr el riesgo de que la adquiriera un coleccionista extranjero y la sacara para siempre de Holanda. Así que acordaron que la comprara Des Tombe con la promesa  que al morir la donaría al (maurits-haus) Mauritshuis en su ciudad natal. Así lo hizo. La pintura forma parte de la colección del museo desde 1903 y desde entonces se convirtió en la obra favorita de los visitantes. 

MARTA 

Pero ahi no termina la historia porque quien la lanzó a la fama mundial fue Tracy Chevalier, autora norteamericana quien publicó su novela histórica La Joven de la Perla en 1999. Ella cuenta que un día, mientras miraba el poster que había tenido en su casa por más de una década, inventó toda una historia alrededor de la enigmática joven. 

El libro tuvo tanto éxito que en 2003 se produjo la película del mismo nombre protagonizada por Scarlett Johansson y Colin Firth. El libro y la película me parecen divinos y se los recomiendo, pero recuerden que aunque los detalles históricos están basados en lo poco que se sabe de la vida de Vermeer, la historia de Griet (así llamo Chevalier a la joven de la pintura) es 100% ficción.

NATANYA

El interés en las pinturas de Vermeer y sobre todo en La Joven de la Perla continúa hasta hoy a pesar de que los detalles de la vida del pintor y su luminosa  pintura  seguirán por siempre envueltos en misterio y tal vez por esto nos atraen aún mas. A quién no se le ocurre encontrarle parecido a la joven de la perla? Díganme ustedes. 

En 2018, el (maurits-haus) Mauritshuis llevó a cabo “La Joven bajo LA LUPA” que fue un exhaustivo proyecto de investigación de la pintura. La líder del proyecto fue la conservadora de arte Abbie Vandivere, quien opina que las personas siguen visitando a La Joven de la Perla precisamente porque hay muchas cosas que no se saben acerca de ella. En sus palabras:

"Mantener algunos misterios y que la gente pueda especular tiene sus ventajas porque permite que cada visitante desarrolle su propia interpretación y cada quien sienta su propia conexión con la mirada de la bella joven. "

Estuvieron con ustedes Natanya Blanck y Marta Gonzalez.

Gracias por su tiempo.